La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) es clara: las políticas de competencia son mecanismos clave para asegurar un buen funcionamiento de los mercados.
Asegura que en países pequeños en desarrollo, donde es más difícil contar con mercados competitivos, esta política puede coadyuvar a lograr un desarrollo saludable e incluyente para todos los agentes económicos en el mercado capaces de ser competitivos, favorecer los derechos del consumidor y contribuir a la productividad general de la economía.
Caso Panamá. El informe de la CEPAL sobre "Centroamérica y México: políticas de competencia a principios del siglo XXI", tiene un aparte relativo a Panamá, en donde se señala que al ser el sistema bancario panameño abierto y sin restricciones, la función de la Autoridad de Competencia debe dirigirse a vigilar el abuso de poder en el mercado.
La ley 29 de 1996 y las reformas introducidas en el Decreto-Ley 9 de 2006, agrega, sólo cautelan el abuso de poder exclusorio o explotativo que pueda afectar el proceso de competencia.
El documento explica que las prácticas monopolísticas de abuso de poder exclusorio tipificadas en la ley son los acuerdos de exclusividad, la fijación de precios de reventa, las ventas atadas, la discriminación de precios, las ventas en bloque, la negativa de acceso a facilidades esenciales, los subsidios cruzados y los descuentos por lealtad.
Las prácticas monopolísticas de abuso de poder explotativo son el acuerdo de precios, la restricción de la producción, el reparto del mercado y las posturas comunes en licitaciones públicas.
El Decreto-Ley 9 de 2006 introduce una modificación en la Ley 29 de 1996 que admite la justificación de la conducta tipificada como ilegal basada en la eficiencia económica.
Este concepto introducido en algunos artículos fortalece la interpretación doctrinal que en ese mismo sentido se desprende de los artículos 1 y 5 de la Ley 29.
Deficiencias. Los casos sobre prácticas restrictivas de la competencia investigados en Panamá por la Autoridad de Competencia, según el informe de la CEPAL, han evidenciado en el pasado dificultades para lograr colaboración del Superintendente de Bancos en el proceso de investigación, sugiriéndose la importancia de fortalecer la colaboración entre ambos organismos a efectos de comprender el alcance de sus respectivas funciones y hacer más eficiente la labor de cada una.
Banca
El sistema bancario de Panamá es abierto y sin restricciones a la entrada de nuevos competidores. La rivalidad en el mercado, dada la integración financiera y competencia existente, se manifiesta mediante tasas de interés muy cercanas a las internacionales (Libor, Prime Rate), ajustadas por costos de transacción y riesgo.
Aún cuando se ha generado una ola de fusiones entre bancos que compiten en la plaza también se han obtenido licencias bancarias nuevas.
Países centroamericanos avanzan con celeridad
La política de competencia ha cobrado importancia tanto a escala mundial como en la subregión del Istmo Centroamericano y México. Ello ha ocurrido en la medida en que las reformas económicas introducidas desde mediados del decenio de 1980 en un gran número de países —privatización de empresas estatales de utilidad pública, desregulación de precios, apertura comercial y de flujos de capitales internacionales— no dieron, en forma espontánea, los resultados que se esperaban en cuanto al funcionamiento competitivo de los mercados. En este sentido, habría sido clave la existencia de un marco legal e institucional que garantizara un comportamiento adecuado de los actores económicos.