Los diferentes organismos económicos estiman un alto crecimiento para la economía panameña. Esto la hace atractiva a nivel mundial para las inversiones y los negocios, y también como punto de encuentro para empresarios.
Panamá es observado como un polo para llegar a negociar y como una vitrina para exponer posibilidades de inversiones a diferentes naciones.
Sin embargo, el Centro de Convenciones ATLAPA, construido desde hace más de 10 años, se ha quedado chico para los eventos que reúnen a empresarios, inversionistas y clientes.
Por ejemplo, Expocomer ya rebasó la capacidad de espacio para ubicar a los expositores de diferentes países.
Actualmente, se está a la espera del anuncio de la ubicación del nuevo centro de convenciones por parte del Gobierno, que se ha mostrado consciente hasta ahora de la necesidad de una infraestructura de esa magnitud.
Es importante mantener al país como punto de reunión de inversores, pero también es imperante ofrecer seguridad y un país limpio.
La necesidad de un centro de convenciones es obvia, pero no se pueden descuidar otras prioridades que urgen, como la inseguridad que se mantiene latente en las calles del país y la acumulación de basura producto de un sistema de recolección de baja calidad.
Panamá debe mantenerse como un imán de inversión extranjera, y para eso hay que trabajar en la imagen de todos los puntos del país y no solamente dedicarse a la ciudad.