Portugal no va a relajar sus medidas de reducción del gasto y saneamiento económico tras las decisiones adoptadas la semana pasada por la UE, que aliviaron la carga de su deuda, y está dispuesto incluso a superar sus objetivos.
Según el ministro luso de Finanzas, Vítor Gaspar, Portugal está aún más obligado a ejecutar los ajustes a causa del respaldo recibido en la cumbre europea, que aprobó más ayuda a Grecia y mejores condiciones financieras para Portugal e Irlanda, los otros dos países que han sido objeto de un rescate.
Las decisiones de la UE son "muy positivas" porque reducen la posibilidad de contagio, mejoran la sostenibilidad de las finanzas públicas y pueden abrir condiciones más favorables de acceso al mercado, dijo Gaspar.
Pero la decisión de la Unión Europea refuerza aún más, agregó el ministro, la exigencia del cumplimiento del programa suscrito por Lisboa con Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI).