Este fenómeno tiene sus orígenes evidentemente en EE.UU., producto del déficit comercial y fiscal. Lastimosamente, por utilizar esta moneda, Panamá se verá afectado, ya que al no contar con una banca central que respalde las transacciones, estará envuelto en situaciones como las que estamos viviendo hoy como es la inflación de los precios en el mercado de bienes y petróleo, entre otros.
La actual situación no es más que el resultado de un sobregiro de dólares emitidos por la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), lo que deprecia aún más la moneda por la cantidad excesiva de dólares.
Amanecerá y veremos.