El precio del crudo de Texas bajó ayer el 7,41% y terminó la sesión a $65,30 por barril, después de conocerse que las reservas de gasolina y destilados aumentaron en Estados Unidos durante la semana pasada, aunque las de petróleo no variaron.
Un día después de que se conociera que el próximo presidente de Estados Unidos será el demócrata Barack Obama, el crudo que se negocia en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex) perdió prácticamente todo el terreno ganado en la sesión anterior. Así, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en diciembre terminaron negociándose 5,23 dólares por barril (159 litros) más baratos que el martes. Ayer, los mismos contratos se había encarecido $6,62 por barril (un 10,4%), pero ayer, ante nuevos signos que apuntan a una merma futura en la demanda de crudo y combustibles, el petróleo registró un descenso.