Los precios del petróleo mantuvieron esta semana su tendencia alcista, superando cotas de $114 y $116 por barril en los mercados de Londres y Nueva York, ante los temores a un recorte en el abastecimiento por problemas logísticos y de seguridad en distintas zonas de extracción y distribución.
La noticia de los ataques a un oleoducto de la petrolera Shell en Nigeria avivó los temores a una reducción del suministro de crudo, sobre todo porque el petróleo que se extrae en el Delta del Níger tiene bajo contenido de azufre y lo hace muy apreciado por las refinerías.
Además, el cierre de algunos puertos en México por el temporal, problemas en un sistema de trasvase de crudo en EU, el anuncio de huelga en una refinería del Mar del Norte y signos de que merma la producción en Rusia, avivaron la inquietud de los operadores. Este miedo al recorte de suministros se une a la debilidad de la moneda estadounidense ante el euro y otras divisas, pese a que el billete verde recuperó ayer algo de terreno en el mercado bursátil neoyorquino, donde por 1 euro se pagaban 1,5809 dólares. Aparte de estas causas, , Abdalá Salem El-Badri, de la OPEP, se refirió a la especulación financiera como el "principal factor" detrás de la actual volatilidad.