El galón de gasolina de 95 octanos podría sufrir un incremento de tres centésimos y en el caso del diésel liviano un ascenso de un centésimo quedando $2.95 y $2.39 respectivamente.
Esto, según la tendencia de los nuevos precios tope que entrarán a regir del 24 de septiembre al 7 de octubre.
Mientras, el galón de gasolina de 91 octanos podría sufrir un descenso de 2 centésimos para quedar en $2.72.
En el caso del diésel bajo en azufre se espera que mantenga su precio de $2.45 el galón, según la Secretaría Nacional de Energías.
Sin embargo, estos precios podrían variar entre hoy y mañana, dependiendo de movimiento en el precio del barril de crudo en el mercado internacional.
Proyecciones.
Según expertos el precio del galón de diésel podría sufrir un incremento significativo a finales de octubre e inicio de noviembre del presente año.
Y es que para esta época inicia la temporada de invierno en Estados Unidos y se dispara la demanda de diésel por el uso de las calefacciones.
En el caso de la gasolina la variación no será significativa, la misma dependerá de los altibajos en el suministro y la demanda.