Entre los factores que incidirán están la producción de biocombustibles utilizando como base maíz, trigo, arroz y soja, además del encarecimiento del petróleo y de los metales.
Joaquín Vial Ruíz-Tagle, economista en jefe de la Unidad de Tendencia Globales del grupo BBVA, reconoce que "la crisis alimentaria generará presiones inflacionarias adicionales y reducirá el poder adquisitivo de los consumidores en el mundo".
El economista asegura que "la tendencia general debe ser hacia la liberalización del comercio en los alimentos".
Un estudio del BBVA demuestra que con la actual crisis alimentaria el cultivo de granos volverá a ser un negocio rentable.
En muchas partes, dijo Vial, "los pobres trabajan de los cultivos y es por ello que la actividad agrícola será rentable, pues la clase media que se verá afectada tendrá que pagar todavía más por los alimentos".