Los precios de los combustibles bajaron ayer de nuevo en Honduras, entre 29 y 21 centésimos de dólar, gracias al abaratamiento del petróleo en el mercado internacional.
La gubernamental Comisión Administradora del Petróleo (CAP) indicó que las rebajas más sustanciales, de 5,58 y 5,59 lempiras (29 centésimos de dólar), corresponden a las gasolinas superior y regular.
En Tegucigalpa, los nuevos precios de las gasolinas superior y regular son desde ayer de 63,80 y 60,05 lempiras (3,35 y 3,16 dólares) por galón (3,8 litros), respectivamente.
El galón de diesel cuesta ahora 61,42 lempiras (3,23 dólares), tras una rebaja de 4,09 lempiras (21 centésimos de dólar), y el queroseno para uso doméstico 50,87 lempiras (2,67 dólares), luego de disminuir en 4,47 lempiras (23 centésimos de dólar).
La bombona de gas licuado para uso doméstico de 25 libras (11,3 kilos) mantiene su precio subsidiado de 189,43 lempiras (9,97 dólares).
Los precios de los combustibles para el resto de Honduras se fijan en función de las distancias de los puertos de desembarque.
Ante la nueva tendencia hacia la baja en los combustibles, muchos consumidores exigen a través de medios locales de prensa que ahora el Gobierno ordene la rebaja del transporte de autobuses, los alimentos y los servicios públicos, entre otros.
Sin embargo, hasta ahora sólo se ha producido una rebaja en la tarifa de taxis colectivos, que cubren rutas fijas en las ciudades.
La gerente de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Rixi Moncada, una de las funcionarias más allegadas al presidente Manuel Zelaya, ha rechazado una disminución de tarifas con el argumento de que la entidad tiene un alto déficit financiero.
La ENEE cubre gran parte de su demanda con energía térmica y desde hace varios meses mantiene un recargo por combustibles a raíz de su encarecimiento, cobro que empresarios y usuarios comunes exigen suprimir ahora que el petróleo ha bajado de precio.
El Gobierno hondureño mantuvo una fuerte ola de alzas en los combustibles hasta hace varias semanas por los aumentos en el mercado internacional y la supresión gradual de los subsidios a esos productos.