Los precios del petróleo bajaron tras una fiebre de un mes, para alivio de los consumidores, aún si el mercado neoyorquino tuvo un alza previo al fin de semana largo y aunque los expertos opinan que si ocurre un atentado terrorista en Medio Oriente podrían volver a subir.
En un contexto de bajas reservas petroleras, el nerviosismo aumentó y los precios iniciaron un alza desenfrenado que los llevó a su récord histórico de 42.45 dólares el barril el 1 de junio.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de crudo terminó el jueves pasado cierre del mercado con una ganancia de 91 centavos, a 38.45 dólares.
Por otra parte, las reservas petroleras estadounidenses cuyo nivel excepcionalmente bajo inquieta tanto a los inversores, muestran en los últimos días signos de recuperación desde hace dos semanas.
Las reservas petroleras estadounidenses actuales de petróleo crudo superan en 6.5% el nivel de hace un año, y las reservas de combustible, las que generaban más inquietud están nada más que 1.5 millones por debajo, de los 6 millones de hace unos meses.
Precios parecen calmarse tras disparada de un mes
Los analistas creen que los precios podrían continuar bajando hacia los 30 dólares, pero subirían en caso de un ataque contra la infraestructura petrolera de Medio Oriente.