La inflación en toda América Latina se ha acelerado este año por la espiral alcista en los precios de los alimentos y la energía, ocasionada por una mayor demanda de los países asiáticos y precios más altos de los biocombustibles.
Para tener algunos parámetros de medición frente a nuestra inflación, miremos algunos países del continente. De enero a diciembre del 2007 estos países mostraron un incremento en su índice inflacionario así: Argentina: 8.5%, Bolivia: 11.73%, Brasil: 4.46%, Chile: 2.6%, Colombia: 5.69%, Costa Rica: 10.81%, Ecuador: 3.32%, El Salvador: 4.19%, Estados Unidos: 2.5%, Guatemala: 8.75%, Honduras: 8.9%, México: 3.76%, Nicaragua: 16.88%, Paraguay: 7.7%, Perú: 3.93%, Uruguay: 8.5%, Venezuela: 22.5% y nosotros Panamá: 6.4%. (Hasta hace unos cinco años, los panameños estábamos acostumbrados a índices inflacionarios menores al 1.0%).
La inflación desbordó a las economías latinoamericanas el primer semestre de este año, arrastrando a la baja el crecimiento regional para el próximo año, en medio de un alza tanto de los precios del petróleo y los alimentos, como de la pobreza de la población.
CEPAL anticipó que diez millones de personas caerán en pobreza en 2008 y FAO vaticinó un menor crecimiento para 2009, año en que la expansión del producto no superaría el 3.0%.
Una elevada inflación interanual de 9.6 % y una acumulada en el primer semestre de 6.2 %, pone en alerta a todos los panameños. Lo más preocupante es que el rubro de alimentos ha crecido en el último año con un aumento de 15.5% a nivel nacional, mientras en áreas urbanas el índice interanual llegó a 17.3%.