La Unión Europea (UE), que acaba de reformar su Política Agraria Común (PAC), tiene aún una asignatura pendiente: reformar sus controvertidas ayudas al azúcar, consideradas injustas por los grandes productores mundiales, entre ellos Brasil, que las acusa de "distorsionar gravemente" el mercado.
La Comisión Europea ha anunciado que el comisario europeo de Agricultura y Pesca, Franz Fischler, presentará antes del verano boreal, seguramente en julio, una propuesta para "hacer más competitivo" el sector del azúcar.
Según versiones de prensa publicados esta semana, entre ellos el Financial Times y el diario economíco parisiense Les Echos, la reforma que propondrá la UE de sus ayudas azucareras será drástica, contemplando un recorte de estos subsidios de exportación.
Bruselas destina casi 1,500 millones de euros anuales (unos 2,000 millones de dólares) al azúcar.
Brasil, el principal productor de azúcar de caña, considera que esas subvenciones europeas son responsables de la caída de los precios mundiales del azúcar a un nivel inferior a los costos de producción.
Junto con otros grandes productores, como Tailandia y Australia, Brasil ha llevado su queja ante la Organización Mundial de Comercio, en Ginebra, donde el gigante sudamericano ganó recientemente una demanda similar en contra de los subsidios algodoneros de Estados Unidos.
El régimen (de subsidios) europeo "se caracteriza por cuotas de importación, aranceles altos.
Preocupan los subsidios al azúcar
El régimen de subsidios europeo se caracteriza por cuotas de importación, aranceles altos y subsidios a la exportación.