El presidente mexicano, Felipe Calderón, presentó ayer al Senado una iniciativa para dotar de más poder al organismo regulador de la competencia y corregir sobreprecios de hasta el 40% derivados del control ejercido por monopolios y oligopolios.
"La falta de competencia sólida en los mercados nacionales ha deteriorado la eficiencia y la competitividad de nuestra economía", afirmó el mandatario ante los medios.
Calderón acusó a las prácticas monopólicas y oligopólicas, presentes en sectores claves como la telefonía, la alimentación y el audiovisual, de impedir "el crecimiento que se requiere para lograr más empleo".
Con una caída del 6.5% en su PIB el año pasado, la situación económica es uno de los temas que más preocupa a los mexicanos.
Según el gobernante, "más del 30% del gasto de los hogares se destina a mercados con problemas en la competencia", y donde los precios son un 40% superiores a lo que podrían ser en un entorno más competitivo.
La iniciativa presentada incide sobre todo en las atribuciones de la Comisión Federal de Competencia (CFC), que podrá endurecer sus sanciones y exigir la información que considere necesaria para formular sus dictámenes.
Hasta ahora, el organismo dependía de la información pública y de la que proporcionaban las empresas de forma voluntaria.
La modificación a la Ley Federal de Competencia acortará los tiempos para resolver litigios e introduce la figura de las audiencias orales.
"Muchas empresas no vienen a México porque no estamos generando las condiciones adecuadas para su crecimiento en condiciones de plena competencia garantizada", lamentó Calderón, que llamó a poner "al día" la regulación.