El comercio desleal y la evasión de impuestos fue un tema de obligatoria discusión de los líderes Ricardo Martinelli, presidente de Panamá y la mandataria electa a la Presidencia de Costa Rica, Laura Chinchilla, quien visitó hace unos días el país.
El tema se planteó durante la conferencia de prensa que ambas figuras presidenciales ofrecieron a las puertas del Palacio de las Garzas, lo que trajo a la palestra la prensa tica que indagó a los líderes de sus próximas acciones a tomar en la frontera costarricense panameña, ante la presencia de comercios que evaden impuestos y que incluso estando sobre la línea divisoria tienen acceso libre tanto a Panamá como a Costa Rica.
El presidente Martinelli, al respecto se mostró preocupado y expresó: “Hay tiendas allá donde uno está en un lugar y entras a un país e igualmente sales al otro, esto se presta para todo tipo de negocios como el contrabando, que ni a Costa Rica ni a Panamá le benefician”.
El mandatario panameño anexó que “hay que tomar medidas como incrementar los controles aduaneros y al mismo tiempo, Panamá debe tener mucho control de estos comercios”.
A su turno, la futura primera mujer presidente de Costa Rica, Chinchilla, agregó que “las zonas fronterizas no están exentas de conflictos, son zonas complejas donde incluso hay familias que viven tanto de un lado como del otro de la frontera”.
Chinchilla coincidió con Martinelli en que “tenemos temas pendientes en materia aduanera”. Además, apuntó que “de lo que se trata es de administrar mejor esta frontera (refiriéndose al límite de Panamá con Costa Rica) sin que se vaya a afectar el comercio entre los dos países”.
En el tema humanitario, Chinchilla explicó que “tenemos el reto de administrar una frontera que no se preste para el trasiego humano y el tráfico de armas”.
Martinelli destacó que “estos problemas en la frontera siempre han existido y esperamos que con este tipo de reunión (en relación a su encuentro con Chinchilla) irlas solucionando”.