El líder sindicalista agrario francés José Bové, estandarte del movimiento contra la globalización, anunció ayer que presionará al Gobierno francés y la Unión Europea (UE) para que Estados Unidos rebaje los aranceles sobre el queso roquefort, impuestos tras la prohibición de importar en Europa vacuno con hormonas. Bové, que participaba en los actos del segundo aniversario del saqueo de un restaurante McDonald"s en Millau (sur) que le hicieron saltar a la fama en Francia y en el extranjero, se quejó de que "Francia y Europa no han hecho nada. Pedimos una indemnización para los productores de roquefort y una mesa redonda sobre los otros productos que han sido tomados como rehenes".
Tras la prohibición establecida por las autoridades de la UE de importar carne de vacuno estadounidense criado con hormonas alegando razones sanitarias, EU aumentó, a modo de sanción, un 100 por ciento los aranceles para una serie de productos agrarios, como el queso roquefort, típico producto francés.
El líder agrario francés denunció el funcionamiento del tribunal de conflictos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que ha validado los aranceles estadounidenses y señaló que "es inaceptable" que los productores de ese queso de leche de oveja hayan perdido 4,27 millones de euros en los dos últimos años.
La protesta, en la que participaron varios centenares de personas, iba encabezada por una columna de tractores (uno de los ellos conducido por el propio Bové) y se realizó delante del mismo McDonald"s que lo lanzó a la fama hace dos años. Los actos fueron organizados, además de por su sindicato, la Confederación Campesina, por el Sindicato de Productores de Leche de Oveja, la asociación ATTAC (que propugna la imposición de las transacciones financieras a escala mundial) y los sindicatos SUD y CGT.
El activista antiglobalización también evocó el ultimátum lanzado por la Confederación Campesina hace unos días para que el Ejecutivo francés destruya todas las plantaciones de cultivos transgénicos en Francia. "Si el Gobierno no lo hace, pasaremos a la acción desde la semana próxima contra estas plantas que constituyen un atentado contra los agricultores y los consumidores", advirtió.