Luis es un joven con muchas metas y deseos de superación. Pese a su condición humilde logró terminar el bachillerato y aplicar para un crédito que le permitiera cumplir su sueño de estudiar su especialidad en medicina.
Luego de trámites y una larga espera, finalmente obtuvo la aprobación de un préstamo en el IFARHU. Confiado en la entrega del dinero, utilizó sus pocos ahorros para irse a Argentina, e iniciar los exámenes de admisión en una universidad pública.
Sin embargo, pasaban los meses y poco a poco el dinero de Luis se agotaba. Sus padres hacían enormes sacrificios para costear la matrícula de su hijo, a la espera del desembolso del préstamo que nunca llegaba.
Como él, muchos eran los estudiantes panameños que permanecían a la espera del dinero. Unos en el exterior, otros sin poder irse, y ni hablar de los que emigraron del interior del país, y se lanzaron a la conquista de la caótica ciudad de Panamá.
Según Raquel Aguilar, directora de Crédito del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU), muchos eran los casos de préstamos que estaban en el olvido cuando ocupó el cargo en septiembre del año pasado.
A pesar de esto la Dirección de Finanzas desembolsó de septiembre a diciembre del 2004 unos 56 préstamos, para responder a los que se habían gestionado en el periodo anterior, estos créditos se ofrecieron principalmente en el área de maestrías y postgrados y sumaron un total de 137,846.43 dólares.
Pero estas acciones no lograron satisfacer la demanda que tiene la institución y los pocos recursos con los que cuenta.
La entidad enfrenta una crisis financiera de arrastre que es muy difícil de solucionar, mientras no se cree conciencia y un grado de responsabilidad en aquellos que evaden el pago de los préstamos que financian su carrera universitaria.
Las cifras en rojo que ha acumulado el IFARHU con el paso de los años, han mermado el presupuesto para el 2005.
Aguilar, indicó que debido a la deuda que afronta la institución, por encima de los 40 millones de dólares, este año, solamente se otorgarán 2.7 millones de dólares para préstamos estudiantiles.
De esta cantidad, en enero y febrero ya se ha otorgado más de la mitad del presupuesto anual por un monto de 1 millón 287 mil dólares. Lo que indica que para los próximos nueve meses sólo queda 1 millón 627 mil dólares.
La morosidad del IFARHU es una deuda de arrastre y se debe principalmente a la falta de conciencia de los panameños, y a cierta flexibilidad en el reglamento de préstamos, ya que con anterioridad no existía en esta entidad la figura de codeudores sino de testigos.
Ello incrementaba la evasión de los pagos, pues si el dueño de la deuda no pagaba, no había a quien más cobrarle.
Por ello, se está trabajando en reformar el reglamento de préstamos. Con el nuevo reglamento se espera, en algunos casos, la recuperación inmediata del dinero, con intereses más bajos para los estudiantes.
Aguilar señaló que para fin de año se espera que estén listas las herramientas para proyectar de otra manera el préstamo.
Igualmente se brindará una capacitación a los estudiantes sobre las carreras que deben escoger y que se necesitan en el país, evitando aquellas que están saturadas en el mercado nacional.
El Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU), es una entidad pública del Sector Educativo, creada mediante la Ley Nº 1 del 11 de enero de 1965 y reformada por la Ley Nº 45 de julio de 1978.
Préstamos en el olvido
Para los próximos nueve meses sólo se prestará 1.6 millones de dólares para estudios.