Las fiestas decembrinas abocaron en los panameños el deseo de hacer préstamos personales para diversos fines.
La prueba fehaciente de esta realidad son los 804 mil préstamos registrados al cierre del año 2011, que arrojaron un saldo total en empréstitos por $5 mil 860 millones.

Comparado con 2010, significa un incremento de 11%, correspondiente a 579 millones de dólares, al ser su saldo de $5 mil 281 millones.
La Asociación Panameña de Crédito (APC) resalta que, de los préstamos activos, los personales ocupan el tercer lugar, con un 21%, superando a los de tarjetas de crédito, por 3.94% , y los de auto, por 3.04%.

Luz María Salamina, gerente general de la APC, explicó que los préstamos personales, también llamados préstamos para el consumo, son usados en la mayoría de los casos para que el prestatario pueda proceder a la adquisición de un bien material o producto, en otras cosas que se utilizan para realizar una inversión.
En el caso del comportamiento de los préstamos hasta diciembre de 2011, destacó que este incremento por encima de otros créditos pudo relacionarse a que, por fiestas de fin de año, muchos panameños utilizan esos dineros para mejorar sus viviendas, comprar juguetes a sus hijos o irse de viaje.
Para esas necesidades, lo más factible, precisó, es solicitar un préstamo personal, ya que su trámite y desembolso son más rápidos. En estos participan, además de los bancos, muy fuerte, las financieras y las cooperativas.
Sobre el incremento en préstamos activos reportados con respecto al año anterior, destacó que esta situación refleja la buena salud del sistema crediticio panameño y que se están “haciendo las cosas bien tanto por parte de las entidades crediticias como de los consumidores”.
Puntualizó que el dinamismo que representa este producto está vinculado con el crecimiento económico de nuestro país.
Recomendaciones.
La gerente de la APC determinó que a la hora de hacer un préstamo de esta índole es vital que se haga una minuciosa búsqueda y comparación, ya que la oferta en este producto de crédito es muy amplia, al igual que comparar las tasas de interés, plazos, letra mensual y monto a recibir.
Es necesario analizar si es adecuado el plazo al que una entidad otorga el préstamo. Por ejemplo: que el plazo no sea siete años si van a pedir $2 mil o que sea un plazo de dos años si van a pedir $10 mil.
Resulta primordial determinar si se tiene la capacidad de pagar la nueva letra. Por eso se deben considerar todos los gastos que se tienen comprometidos al mes, como luz, teléfono, escuela, alimentación, renta, otros créditos, y sumar la letra del nuevo préstamo y comparar contra el ingreso mensual.
Salamina concluyó que una relación saludable es que el total de las mensualidades de las deudas que se tienen no cubran más de un 30% de su ingreso mensual para que no se afecte el presupuesto familiar..