El Gobierno italiano prevé ahorrar 39,000 millones de euros entre 2008 y 2013 con el nuevo modelo de pensiones aprobado la semana pasada, según un informe remitido al Senado y conocido ayer.
El Consejo de Ministros aprobó el pasado día 20 la reforma de las pensiones, que entrará en vigor en el 2008, momento en el que un trabajador se podrá jubilar tras haber cotizado cuarenta años o bien 35 siempre que haya cumplido los sesenta años de edad.
Los sindicatos italianos ya han anunciado movilizaciones y amenazan con una eventual huelga general en disconformidad por el cambio en el actual sistema, que prevé el acceso a la pensión a los 57 años de edad, después de 35 de contribuciones a la Seguridad Social, ya que entienden que así se prolonga la vida laboral de los trabajadores.
El Gobierno ha defendido esa reforma con el argumento del ahorro económico y por la conveniencia de establecer un sistema público que se pueda mantener en el futuro.
El grupo británico Hilton anunció ayer que los beneficios de su división hotelera registraron una caída del 30% en 2003, hasta suponer 220 millones de euros.
La empresa, que cuenta con 400 hoteles, dijo que ese resultado quedó paliado por el buen comportamiento de Ladbrokes, su división de apuestas con 2,000 comercios en el Reino Unido, que aumentó sus beneficios en un 43%, hasta los 320 millones de euros.
El grupo con sede en Watford (norte de Londres) registró, en total, una subida de sus beneficios antes de impuestos de apenas el 0.4%, hasta los 400 millones de euros, pero indicó que hay signos de recuperación en su división hotelera.
Esto la convertía en una de las compañías que más subían en las primeras horas de sesión en la Bolsa de Valores de Londres, donde sus acciones aumentaban 4.75 peniques, hasta los 230.25 peniques.
El euro se debilitó ayer después de que varios líderes políticos y económicos presionaran al Banco Central Europeo (BCE) para que baje los tipos de interés y compense así la fortaleza del euro contra el dólar.
Hacia las 17.00 horas GMT, la moneda única se cambiaba en Francfort a 1,2443, pero durante la jornada llegó a caer a 1,2382 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijó su cambio oficial en 1,2444 dólares.
Fue el canciller alemán, Gerhard Schroeder, quien abría ayer el fuego con declaraciones sobre la necesidad de establecer una cooperación internacional, que pase por Washington, para impedir una revalorización adicional de la moneda única.
Hoy le seguía en esta postura el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, quien dijo compartir la postura de Schroeder.
Ambos dirigentes solicitaron en un tono comedido que la autoridad monetaria europea reflexione sobre una reducción de los tipos de interés en bien de la economía europea, especialmente de las exportaciones, que han comenzado a sufrir las consecuencias de un euro muy sólido.