La OPEP, que controla casi el 40% de la producción mundial de crudo, y la AIE, defensora de los intereses energéticos de los mayores consumidores, coincidieron ayer en que la demanda mundial de petróleo se retrae más rápido de lo estimado inicialmente, debido al creciente deterioro económico.
Ante este panorama, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se reunirá el domingo en Viena para acordar el nivel de su oferta conjunta de crudo en los próximos meses.
La cuestión es si el grupo de doce productores continuará rebajando su oferta, después de haberse comprometido a retirar del mercado un total de 4,2 millones de barriles diarios (mbd), cerca del 5% de la producción mundial.
En su informe publicado desde su sede en París, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) vaticinó que la demanda de petróleo se contraerá este año hasta los 84,4 mbd, 1,2 mbd menos que en 2008, cuando hace un mes preveía un retroceso de 0,9 mbd.
También la OPEP corrigió sus estimaciones de forma similar, ampliando la caída de la demanda hasta los 1,01 mbd, desde los 0,58 mbd que calculó en febrero.
La situación plantea un ya conocido dilema a los productores petroleros: por un lado, si reducen mucho su oferta pueden provocar una subida de precios que frene aún más la demanda.