El gobernador del Banco Central del Líbano (BDL), Riad Salame, prevé que la economía libanesa crecerá un 4 por ciento este año pese a la importante deuda que arrastra el país.
"Los indicios prevén una mejora de la economía, cuyo crecimiento podría alcanzar el 4 por ciento en 2004", afirmó Salame en una conferencia de prensa durante la que también subrayó que "la situación financiera y monetaria es estable" en el país.
De cumplirse sus expectativas, a mediados de 2005 se celebraría en París la tercera conferencia de "países donantes amigos del Líbano", que ayudaría al gobierno de Beirut a superar el déficit y la acusada deuda, que se calcula en unos 34,000 millones de dólares.