El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó ayer que la deuda de Estados Unidos se acercará a la marca del 100% del PIB en diez años, antes de lo calculado por su Gobierno, y que seguirá en alza tras ello, por lo que pidió un ajuste fiscal grande a medio plazo.
El organismo divulgó su cálculo como parte del análisis anual que sus expertos realizan de la economía estadounidense, cuya deuda supone, actualmente, el 64% del PIB.
"La diferencia principal (con los cálculos del Gobierno) es que nosotros somos algo menos optimistas sobre la trayectoria de crecimiento de Estados Unidos", explicó David Robinson, subdirector del departamento de América del FMI.
El Fondo cree que la mayor economía del mundo se expandirá un 3.3% este año y cuatro décimas menos en 2011, con tasas similares en 2012 y 2013.
Se trata, a su juicio, de una recuperación "modesta" en comparación con el pasado, que está lastrada por un desempleo "muy alto" y en la que Estados Unidos no logrará recuperar todo el terreno perdido durante la recesión.
Dadas esas circunstancias, el FMI respaldó los planes fiscales del Gobierno para el año fiscal 2011, que comenzará en octubre, en el que se prevé una reducción del déficit estructural de dos puntos porcentuales.
Aunque no pidió más ajuste presupuestario a Estados Unidos a corto plazo, Robinson recalcó que los planes anunciados hasta ahora por el Gobierno para controlar sus números rojos a medio plazo son insuficientes.
Estados Unidos por primera vez permitió al FMI realizar un estudio en profundidad de su sistema financiero, tras el cual el organismo ha concluido que aunque la banca ha mejorado mucho desde los días más oscuros de la crisis, aún es vulnerable.