Los economistas de las instituciones financieras brasileñas prevén que Brasil terminará este año con una retracción en su crecimiento económico del 0,19%, según un estudio divulgado ayer por el Banco Central.
Es la primera vez que los economistas consultados por el organismo emisor admiten que el Producto Interior Bruto (PIB) brasileño este año puede sufrir una reducción con respecto a 2008, cuando el país se expandió en un 5,1%.
De confirmarse esta previsión, será la primera vez que Brasil sufrirá una retracción económica desde 1992, cuando la economía del país se encogió en un 0,54%.
Hasta la semana pasada el centenar de economistas de bancos y agencias financieras brasileñas encuestado semanalmente por el Banco Central preveía un crecimiento del 0,01% en 2009. Fue la quinta semana consecutiva en que los economistas del mercado redujeron su previsión para el crecimiento económico.
Hasta hace un mes esperaban un crecimiento del 1,2%, e incluso a comienzos del año esperaban una sólida expansión del 3,5% para el presente año.
La previsión del "mercado" comenzó a deteriorarse a comienzos de marzo, cuando el Gobierno admitió que la economía se retrajo un 3,6% en el último trimestre del año pasado en comparación con el tercero como consecuencia de la crisis global.
Aunque el Gobierno ha insistido en que la crisis no ha tenido efectos tan devastadores en Brasil, numerosas industrias han paralizado sus plantas de producción y despedido a miles de empleados.