Ayudar a las organizaciones que procesan pagos con tarjetas a establecer controles y buenas prácticas de seguridad de información para prevenir el creciente fraude con tarjetas de crédito o débito, es el objetivo del PCI DSS (Payment Card Industry Data Security Standard).
El vicepresidente ejecutivo de RISCCO, Antonio Ayala, explicó que en el caso de que no se cumpla con el PCI DSS, las organizaciones pueden ser demandadas legalmente por los usuarios afectados por el uso fraudulento de sus tarjetas de crédito ante un eventual robo de la base de datos de sus clientes de tarjetas de crédito.
Detalló que indistintamente existan o no regulaciones locales, las organizaciones deben cumplir con esta normativa impuesta por las marcas emisoras de las tarjetas como Visa, MasterCard, American Express, JBC y Discover.
El PCI DSS incluye doce requerimientos que persiguen que las organizaciones adopten buenas prácticas de seguridad de información para proteger los datos sensitivos de los clientes.