La dirección del PRI resolvió rechazar la privatización de las empresas eléctricas, promover cambios para dar certeza a inversionistas y que sus senadores decidan frente a la propuesta de reforma energética del Ejecutivo. La Comisión Política Permanente del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) elaboró un documento la noche del sábado en el que propone promover una reforma jurídica para garantizar la viabilidad de las empresas públicas eléctricas y se garantice que el Estado mantenga bajo su control las redes de transmisión y distribución de la energía eléctrica.
También se exige limitar expresamente el porcentaje de generación proveniente de proyectos del sector privado y modificar el marco jurídico para garantizar certidumbre a todos los participantes del sector, tanto público como privado.
El Ejecutivo y su partido, Acción Nacional (PAN), necesitan del voto del PRI, primera minoría en ambas Cámaras, para aprobar una reforma discutida desde hace meses y que ha politizado las posiciones entre quienes se oponen a la privatización y quienes defienden mayor participación empresarial, nacional o extranjero.