El opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) llamó ayer a todas las fuerzas políticas y productivas del país a pactar una nueva estructura fiscal y presupuestaria que garantice los recursos al Gobierno Federal y a los estados.
"El PRI convocará a una Convención Nacional Hacendaria que promueva las bases para una nueva estructura fiscal y presupuestaria de la próxima generación", afirmó el partido en un desplegado en los principales diarios del país. Este fin de semana los dos mayores partidos de oposición, el de la Revolución Democrática (PRD) y el PRI, anunciaron la búsqueda de acuerdos para un presupuesto alternativo al del Ejecutivo.
El ministro de Hacienda, Francisco Gil, se reunió con los diputados de la comisión de cuenta pública para iniciar la discusión previa a la presentación del proyecto, ocasión en que les explicó que el presupuesto del 2003 será conservador y austero. El presidente, Vicente Fox, añadió a eso que el próximo año habrá que apretarse el cinturón, lo que fue interpretado por los estados como un eventual recorte a sus asignaciones.
Ante esa situación, los estados exigieron la devolución de 4,000 millones de dólares que, aseguraron, el Ejecutivo les ha recortado este año y advirtieron que si éste no accede a sus demandas romperán el diálogo político.
"El PRI refrenda su solidaridad a los gobernadores en sus gestiones para lograr un mejor desarrollo de sus entidades y de México y reitera su disposición a sentarse a la Mesa de la República para contribuir a la construcción de acuerdos en beneficio de México", señaló el partido.
El PRI indicó que el presupuesto del 2003 debe incluir el aumento de la inversión y la "reducción del dispendio" en aras de promover el crecimiento y empleo y considerar además las necesidades regionales.
En ese marco, el partido reclamó que mientras la recaudación tributaria ha crecido un 7.4 por ciento este año y el precio de la mezcla mexicana de crudo de exportación supera en siete dólares lo presupuestado, "no queda claro por qué el Ejecutivo ha entregado menos recursos a los estados".
Por su parte, Hacienda se defendió argumentando que el Gobierno Federal "no tiene la facultad de aumentar o reducir a discreción las participaciones de las entidades federativas".
Aclaró que estas participaciones están determinadas como un porcentaje de la recaudación federal participable, que no necesariamente aumenta cuando la recaudación tributaria se incrementa, y que durante los primeros nueve meses del año cayó un 2 por ciento.
Recordó además que el recorte de 219 millones de dólares en los recursos del Programa de Apoyo para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (Pafef) que hizo el Ejecutivo en abril pasado, se terminará de resarcir a fin de año.
Hacienda acusó además a los estados de no usar las atribuciones fiscales que los benefician directamente, como el impuesto de hasta 5 por ciento sobre los ingresos de las personas y una tasa máxima de 3 por ciento a las ventas y servicios al público.
PRI propone nueva estructura fiscal en México
Este fin de semana los dos mayores partidos de oposición, el de la Revolución Democrática (PRD) y el PRI, anunciaron la búsqueda de acuerdos para un presupuesto alternativo al del Ejecutivo.