El Tribunal de Primera Instancia de la UE, habituado a dirimir complejas disputas técnicas sobre las leyes comunitarias, vivirá a partir de mañana un ambiente de excepción con motivo de la audiencia del caso que enfrenta a la Comisión Europea (CE) y al gigante mundial de la informática Microsoft.
También llama la atención la talla, y la desproporción, de los equipos que representarán a las partes: 109 abogados y técnicos defenderán los argumentos de Microsoft.
Por primera vez, hasta 13 de los 25 magistrados que componen el tribunal estarán presentes durante una vista, cuya duración, en principio es de cinco jornadas, es también excepcional, ya que sólo en un caso de relativo a un cartel formado por varias empresas cementeras hubo una audiencia más extensa, de 11 días.
El caso se remonta a marzo de 2004, cuando la CE impuso a Microsoft una multa récord de 497.2 millones de euros por abuso de posición dominante.