El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, ofreció ayer en Pekín "el apoyo de expertos de agencias de la UE" para ayudar a poner en orden el sector lácteo de China, casi paralizado por el escándalo de la leche contaminada por melamina que causó problemas renales a 53.000 bebés.
"Lo importante es que las autoridades reaccionen rápidamente para asegurarse de que todo está bajo control, de que cambien los comportamientos y los estándares sean restablecidos", aseguró ayer el comisario en el primer día de su visita a China, donde discutirá el problema mañana, jueves, con el ministro de Comercio, Chen Deming.
Mandelson, en declaraciones a la prensa, no quiso avanzar si el escándalo, que ha causado cuatro muertos y al parecer fue ocultado durante meses por las autoridades chinas, afectará al comercio entre la UE y China.
En cambio, sí expresó su confianza en que una situación así no pueda llegar al mercado europeo.
"En la improbable circunstancia de que el escándalo llegue a Europa, tomaremos serias medidas", destacó el comisario, quien expresó las condolencias de la UE a las miles de familias chinas afectadas por la adulteración de productos lácteos.