Economía

Procesadoras duplican oferta


Cuajando la leche. A pesar de que los lecheros recibieron un incremento de 3 centésimos por litro, más incentivos de los industriales, la competencia ha mejorado el precio, así lo dio a conocer, Euclides Díaz, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos.
Díaz reveló que algunas procesadoras ahora pagan 28 centésimos por el litro de grado C, cuando habían establecido pagar en la temporada de invierno 24 centésimos, es decir 4 centésimos más.
El ganadero se limitó a señalar que la incursión de la pequeña empresa ha influido en la decisión de algunos industriales.
Para Víctor Pérez, de Productos Lácteos San Antonio S.A., actualmente la industria compra el litro de leche grado C o industrial entre 26 a 27 centésimos.
Pérez estima que el aumento de precio se debe a la demanda por productos frescos como el queso, entre otros, los que han impulsado la actividad.
El empresario no dudó en señalar que Panamá tiene la genética y manejo para ser autosuficiente, y el hecho de las queserías lo demuestra.
¡Qué actuación! Digna de un premio Oscar. Convencí a mi mamá de que no estaba en la playa como ella pensaba, a pesar de las evidentes quemaduras (parecía un camarón). Según la historia "que le vendí", me quemé así porque tuve que caminar a pleno sol para ir a la casa de una de ellas "dizque a estudiar".
Me fijé en el reloj y eran las 4: 20 p.m. Un chico salió silbando del salón de audiciones, al parecer le había ido muy bien. Luego, dos fulas despampanantes, idénticas a Pamela Anderson salieron riéndose.
"¡Por Dios! ¿es una película pornográfica?" volví a preguntarme.
Mis nervios se alteraron cuando una niña desesperada por la ausencia de su madre, quien se encontraba audicionando, gritaba y se revolcaba en el piso. Por fortuna, la madre no tardó en salir.
Me atreví a preguntarle: "¿Cómo le fue?" (estaba tan desesperada por saber qué se hacía allí adentro). La mujer, de acento extranjero, me dijo: "Debes hacer gestos sin decir una palabra".
Con ese comentario, juro que me levanté para irme, sino hubiese sido por los interesantes comentarios sobre la ampliación del canal de un muchacho que se encontraba detrás de mí.
A las 4: 45 p.m la gente seguía conversando y mis manos sudaban. Miraba hacia todas partes. Sentí que mis extremidades se movían de manera involuntaria. Entonces, la chica trigueña dijo:
"Enedelkis, tu eres la siguiente", a lo que respondí en voz alta: "¡Ya! ¿tan rápido?"
Y así fue, a las 5: 00 p.m. entré y algo dentro de mí me tranquilizó. Los nervios desaparecieron como por arte de magia.
Cuatro caballeros me recibieron. Un escenario recreaba una sala de una casa. "Sube" me dijo uno de ellos. Me colocó un mini micrófono en mi blusa justo frente a una cámara de video.
Otro; delgado, calvo y de tez blanca, me preguntó mis datos, se sentaba frente a una computadora. Con la coquetería que me caracteriza (y esto no es actuación) seduje a la cámara.
"Bueno, Enedelkis ahora vas a hacer tres cosas. Solo con tu rostro harás expresiones de alegría, tristeza y enojo" dijo el calvo.
Con la primera, viví nuevamente la alegría que sentí cuando me gradué de la universidad y vi el rostro de orgullo de mi madre.
Sin proponérmelo, al evocar un momento triste, a mi mente llegó el recuerdo de mi hermano fallecido. Las lágrimas se asomaron en mis ojos con la misma intensidad de aquel triste día.
Finalmente, miré a la cámara fijamente como diciendo "desgraciado, ojalá te pudras". La mirada matadora era bastante creíble.
Luego el señor, que después me enteré que era de apellido Rosal, me preguntó que si estaría dispuesta hacer un desnudo.
Inmediatamente, dije "no", aunque analizándolo bien hubiera sido interesante aceptar, para saber qué vendría después. Me quedé con la curiosidad y ustedes también.
Me hicieron unas tomas de cuerpo entero y al finalizar, el que me colocó el micrófono me preguntó algo que no deja de dar vueltas en mi cabeza.
"¿Estarías dispuesta a dejar tu trabajo por tres meses para filmar esta película?" Respondí que "sí", al parecer las ansias de triunfo me habían nublado el cerebro porque no pensé en mis padres, amigos, ni en mi novio, solo en fama y fortuna.
Al salir de allí, una joven de acento español, me dijo que si quería hacer una prueba más para otra película.
Gente prepárense para lo que viene. Hollywood se lo está perdiendo.
Se trataba de una empleada doméstica que mataba a su patrón, luego que éste le debía seis meses de pago.
Me llamó la atención el director, estaba tan despelucado, que de seguro una peinilla no pasaba por ese cabello hacía años.
Tenían que verme por un hoyito, maté al sujeto sin compasión y "más rápido que ligero".
Me transformé de una empleada analfabeta y a simple vista inocente, en una asesina que le propinó un solo disparo que cegó su vida. Algunas frases del "bajo mundo" salieron a relucir.
Después de lo vivido, estoy segura que la actuación es lo mismo. Jamás imaginé que poseía la destreza de darle vida a un personaje que solo existió en mi imaginación. Ahora me encuentro en la espera de una llamada.
¿Llegaré a Hollywood? ¿Gozaré de fortuna como Salma Hayek? ¿ustedes que creen?
  • Para un "casting" de actuación debes poseer buena proyección, excelente dicción y mucha expresión corporal.

  • Hasta el 11 de noviembre, Teatro La Quadra tiene para los interesados, clases de teatro para niños y adultos. Más al: 214-8281. Costo de inscripción $20.00.

  • Nuevo Teatro Panamá tiene a su disposición un programa de formación de actores. Duración: 24 módulos. Costo: $35.00 Para jóvenes y adultos. Para mayor información al: 214-9578; o un mensaje a nuevoteatropanama@hotmail.com.


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292853
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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