El olor a rosas se mezcla con el de los jazmines y claveles, durante el triduo Pascual, fiesta principal dentro de la fe católica, tradición que atrae turistas a Panamá y genera miles de dólares al comercio local por la compra de materiales y flores para la ocasión.
Para el Viernes Santo, salen las procesiones en las que miles de peregrinos de todo el país caminan detrás del anda (imagen) a la que le tienen devoción. Pero este acompañamiento tiene precio y la suma de estos elementos asciende a varios miles de dólares, dinero que es conseguido a través de actividades.