Productos
- $9 a $10 es el precio que cuesta la libra de queso de cabra en San Andrés.
- $1.25 Precio en que se comercializa el yogur hecho a base de leche de cabra.
Censo
- 8,354 caprinos registró la Contraloría, según el Censo Agropecuario de 2011.
- 18 mil 713 cabezas de ovejas fue el registro que logró la entidad, según el censo.
En 1991 la población de caprinos y ovinos en el país se calculó en unos seis mil animales; para el 2001 la existencia de estos llegó a duplicarse; y en la actualidad, entre cabras y ovejas, se estima que la cantidad asciende entre 20 a 25 mil unidades en todo el territorio nacional.
Los datos que manejan tanto la Dirección de Ganadería del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) como el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap) demuestran que poco a poco la cría de ovinos y caprinos ha ido en incremento. Sin embargo, a pesar de que existe un mercado local para comercializar los productos derivados de las cabras como leche, yogur y queso, la actividad es considerada por los productores como netamente artesanal y un mercado aún por explotar.

En el poblado de San Andrés, del distrito de Bugaba, en la provincia de Chiriquí, desde hace ocho años la Asociación de Productores Agropecuarios Génesis (Aproage) se dedica a la cría de caprinos. Los productores vieron la actividad como una forma de darles valor a las tierras que cada uno de los socios mantenía y de esta forma “no ser una carga para el Estado”, señaló Eracleo Salinas, productor y presidente de Aproage.
Producción

Es así como explicó Salinas que actualmente Aproage cuenta con 12 miembros activos, quienes semanalmente elaboran de 200 a 300 yogures utilizando la leche de cabra, cuyo producto es comercializado en San Andrés y sus alrededores. Agregó que hay ocasiones en que la producción ha llegado hasta las 500 unidades conforme a la demanda; lo increíble y para ellos importante es que los consumidores son todos residentes del área.
El sitio donde elaboran los productos es una casa alquilada por la asociación, “pero se manejan todas las normas de higiene para elaborar los productos”, sostuvo Salinas, quien además dijo que han tomado capacitaciones con expertos extranjeros, como por ejemplo de Holanda, para darles un buen procedimiento a los productos.
Para el presidente de Aproage el consumo derivados de las cabras ha ido tomando fortaleza, y no se centra solo en extranjeros como solía ocurrir; ya que poco a poco las personas han logrado conocer que tanto la leche como el yogur de cabra son muy utilizados de forma medicinal en problemas como gastritis, úlceras, colesterol, entre otros; además de ser una alternativa en el consumo de lácteos. “La actividad tiene buena demanda, pues en mi caso diariamente obtengo de los animales entre 25 a 30 litros de leche diario”, destacó Salinas.
Jorge Herrera, otro productor del área de San Francisco, provincia de Veraguas, comparte la opinión de que la actividad es aún artesanal y que se le debe de dar mayor promoción.
Herrera indicó que cuenta con un rebaño de 70 animales, los cuales ha criado con mucho esfuerzo. Las producciones que obtiene como la leche de cabra y el yogur las realiza de forma artesanal, ya que posee una quesería donde procesa productos caprinos y vacunos, dijo.
Productos
Herrera sostuvo que el yogur y la leche de cabra los comercializa en un restaurante de su propiedad, donde los clientes ya conocen que con certeza pueden encontrarlos. Los precios en que es comercializada la leche de cabra varían entre 2.50 a 3.00 dólares el litro; en el caso de Herrera, en el restaurante los consumidores pueden encontrar el cuarto de litro hasta en 1.00 dólar. En supermercados de la localidad el litro de leche de cabra se encuentra a $3.78, aproximadamente.
Otros productos como el yogur en San Andrés son ofrecidos a precios que van desde $1.25; cuando es llevado a áreas aledañas, como en Bugaba, se vende a $1.50.
Problema
De acuerdo con Salinas, la actividad necesita de un verdadero apoyo económico, pues uno de los factores que ha puesto freno a la comercialización de sus productos en los establecimientos es el no contar con el registro sanitario.
El productor detalló que llevan unos cuatro años de estar realizando los trámites para que la asociación obtenga el registro sanitario, pero para lograr esto en el Ministerio de Salud los trámites para ellos, que son una pequeña empresa, son igual de costosos que los que pagan las grandes empresas que procesan lácteos. “Entre los requisitos están estudios de impacto ambiental, por lo que solicitamos el apoyo”, destacó Salinas.
Apoyo
Ramón Riera, jefe del Departamento de Pequeñas Especies del Mida, indicó que por parte de la entidad actualmente, y desde hace seis años, se ejecuta el programa de mejoramiento genético. Agregó que los resultados han sido positivos, ya que el apoyo consiste en brindar a los productores sementales de alta genética para aumentar la productividad por día, en el caso de la leche de cabra.
Según Riera, normalmente las cabras criollas dan un promedio de 0.5 o medio litro de leche por día; con el programa se busca incrementar de un litro a litro y medio por día.
Salinas confirmó que entre los apoyos que les fueron brindados a estos productores están la entrega de sementales provenientes de México, con lo que han ido mejorando la genética.
Carlos Saldaña, gerente de investigación del proyecto ovino y caprino del Idiap, destacó que ellos trabajan en un programa de investigación de mejoramiento genético, con lo cual esperan lograr obtener, en el caso de las cabras, de 1 a 1.5 litros a 2 a 3 litros por día por animal, puntualizo Saldaña.