La producción de café disminuyó en un 90% en los últimos años en Cuba, donde el Gobierno del general Raúl Castro gasta actualmente unos $50 millones en importar el grano para garantizar el consumo interno, informó ayer el semanario oficial Trabajadores.
Según datos del Ministerio de Agricultura, Cuba llegó a producir 60,000 toneladas de café, pero “ahora apenas alcanza el 10% de esa cantidad”.
“El país requiere importar hoy 19,000 toneladas de café por un valor aproximado de $50 millones para garantizar el consumo de este producto, que tradicionalmente constituyó una importante fuente de ingresos en divisas”, indica el semanario.
Según especialistas citados en el artículo, entre las causas de la caída cafetalera están las prolongadas sequías, los huracanes e insuficiencias en el suministro estatal de fertilizantes, herbicidas, insecticidas y herramientas de trabajo a los productores.
También mencionan la introducción de plagas “por manos enemigas” y el éxodo de los productores a otros cultivos “en busca de ingresos superiores”.
Cuba gasta más de $1,500 millones anuales en importar alimentos, por lo que el Gobierno considera que aumentar las producciones es un asunto de “seguridad nacional”.