El hundimiento ayer de la plataforma P-36, la mayor del mundo, no afectará los planes de producción de la estatal brasileña Petrobras para este año, cuando deberá superar el volumen producido en 2000, aseguró el presidente de la compañía, Henri Philippe Reichstul.
"A pesar de que perdimos 10 trabajadores y la plataforma, vamos a aumentar la producción, superando los números del año pasado. Seguramente no aumentaremos tanto como habíamos programado, pero la producción de este año será todavía mayor", dijo Reichstul en conferencia de prensa.
El ejecutivo dijo que la estatal ya había puesto en marcha a fines de 2000 un plan para aumentar la capacidad de producción este año, y que la pérdida de la P-36 deberá ser compensada con el inicio de las operaciones de la P-40, que aguarda la autorización de las autoridades ambientales.
El gerente de Seguridad y Medio Ambiente de la estatal, Irani Varella, dijo a la prensa este martes que el inicio de las operaciones de la plataforma P-40 estaba previsto para julio de este año, aunque ahora se espera conseguir autorización ambiental para fines de abril.
Originalmente, estaba previsto que la plataforma P-40 debería ser instalada en el campo petrolífero de Marlin Sul, también en la cuenca de Campos, a aproximadamente 125 kilómetros de la costa del estado de Río de Janeiro.
La estatal petrolera brasileña cerró el año 2000 con un volumen de negocios de 27.000 millones de dólares y produciendo un promedio de 1,3 millón de barriles diarios de petróleo, que respondían al 75% de las necesidades del país en materia de hidrocarburos.
En ese cuadro, la plataforma P-36 era responsable de 84, 000 barriles diarios de crudo, aunque la estatal planeaba arribar al año 2004 con esa plataforma produciendo a su capacidad máxima, 180,000 barriles por día.
Aún con la P-36 en funcionamiento, Brasil precisó durante todo el año 2000 importar aproximadamente 300, 000 barriles diarios de petróleo, y Petrobrás aún planifica cerrar el año en curso con un promedio de 250, 000 barriles diarios comprados en el exterior.
El gigantesco campo petrolífero de Roncador, donde se encontraba la P-36, fue descubierto en 1996 y sus reservas se estiman en 2, 000 millones de barriles de crudo. Se encuentra en Campos, 274 km al norte de Río de Janeiro y a 125 km de la costa. La cuenca de Campos responde por más de 60% de la producción petrolera de Brasil.