Economía

Producción de tierras altas, entre la espada y la pared


La falta de tecnología en el sector agropecuario de Tierras Altas es uno de los factores que ha colocado a los productores entre la espada y la pared. Al abrir Panamá sus fronteras al comercio internacional, los productores temen desaparecer.
La firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, la baja de aranceles en el 2005, aunado a los niveles de endeudamiento, son los problemas que le preocupan a los productores.
José Estribí, productor de Cerro Punta, expresó su preocupación, por las negociaciones agropecuarias en los TLC y que el sector desconoce en qué le van a beneficiar y afectar, y cuál es el peligro que pueden sufrir.
Aseguró que la Asociación de Productores de Cebolla desconoce en realidad de qué se tratan los TLC, dado que no les ha facilitado ningún tipo de asesoría en cuanto a estas negaciones.
"No sabemos si vamos hacer beneficiados o no. Lo concreto es que no nos podemos comparar con los productores de EU, porque los agricultores de cebolla de este país son subsidiados, lo que no ocurre con nosotros", sostuvo. Manifestó que la calidad del producto panameños es muy buena y competitiva, a pesar que el sector trabaja solo.
Antonio Acosta, presidente de la Asociación de Productores de Cebolla de Tierras Altas, aseguró que el año pasado se observó en el mercado nacional una sobreproducción del rubro; pero este año las cosas han sido diferentes. Hubo una escasez y los precios se dispararon.
A criterio de Acosta, el alza en los precios y la sobreproducción se puede resolver efectuando inversiones auspiciadas por el Gobierno en el sector agropecuario.
En estos momentos adolecen de un lugar tecnificado donde puedan secar la cebolla. Los productores consideran que los sistemas de riego son la base primordial de todos los rubros que se producen en esta región chiricana, de manera que si no se tiene este sistema, no se puede garantizar una cosecha que llegue a su fin.
Existe en Cerro Punta un proyecto de sistema de riego para ser más eficientes y competitivos, pero falta la voluntad política para concretarlo.
A juicio de los productores del área, el sector se salvó de una catástrofe gracias a que el precio en el ámbito internacional del producto también se mantuvo alto, porque la producción tardó cinco meses más de lo esperado, encarecidos por la mano de obra y los fertilizantes.
Para que un productor pueda producir una hectárea del rubro, debe costar entre 3,000 y 3,500 dólares. Sin embargo, en la presente cosecha el costo de inversión por hectárea ascendió a unos 10,000. La demanda mensual de cebolla en el mercado nacional se sitúa entre los 30,000 y 35,000 quintales.
Hernán Cortés, productor de papa, coincidió con los productores de cebolla. Las consecuencias de los problemas climatológicos como la lluvia y fuertes vientos terminaron quebrándole el tallo a las plantaciones, dejando consigo bajos rendimientos en la producción.
En estos momentos los productores se mantienen preocupados porque los rendimientos por hectáreas que se había previsto bajaron considerablemente.
El precio por quintal de papa en Cerro Punta alcanzó los 30.00 dólares, mientras que en la capital asciende a 33.00 dólares por la cadena de intermediarios.
Es posible que se mantenga el precio por algunos meses más. De seguir aumentando los precios, la importación de papa precocida entonces saturaría el mercado.
Son dos los factores que están afectando los precios de la papa en la actualidad, ya que a criterio de Cortés, las importaciones desmedidas provocaron a gran cantidad de productores a retirarse de la actividad.
Cortés sostiene que la papa enfrenta un mayor problema que la cebolla, porque no se puede importar preelaborada. Hasta la fecha no se puede predecir a cuánto asciende la cosecha de papa, porque la semilla importada que es la utilizada para época de verano, llegó demasiado tarde y en pocas cantidades.
"No hay ninguna garantía para que los productores puedan recuperar la inversión de la presente cosecha, ya que la papa no creció por el problema climatológico, dejando pérdidas", dijo.
Denunció que en la actualidad el productor no tiene seguridad de mercado, ya que se enfrentan al fantasma de la importación.
Aunado a esta realidad, hacen falta mercados de abastos lo que se ha convertido en otra dificultad en el sector, afirma Cortés.
Los productores consideran que sólo necesitan la buena voluntad del Estado para resolver el problema agropecuario, pero esto no se logra con promesas políticas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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