La compañía Klavin también se dedica al reciclaje de celulósicas en su cadena productiva.
En 2009, la empresa produjo 155 mil toneladas de papel reciclado, con el uso de casi 180 mil toneladas de recortes y pérdidas de proceso de sus fábricas de cartón corrugado.
En relación con el reciclaje de embalajes de larga vida, hasta comienzo de 2005, Klavin solo separaba cartulina del resto de los componentes de este tipo de embalaje (aluminio y película de polietileno).
El papel retirado volvía al proceso productivo de la compañía y los demás productos se enviaban a Tetra Pak, uno de los principales clientes de Klavin en el segmento de cartulina.
Sin embargo, en mayo de 2005, la empresa, en alianza con Tetra Pak, Alcoa y TSL Ambiente, inauguró en la unidad de Piracicaba (Estado de Sao Paulo) la planta de reciclaje EET, que utiliza la tecnología a plasma, inédita en todo el mundo para el reciclaje de embalajes larga vida y que permite separar la cartulina, el aluminio y la película de polietileno, posibilitando el reciclaje del 100% del producto.