Mientras para los ganaderos el precio del ganado en pie disminuyó $0.20 el kilo, para los consumidores solo se reflejó una baja de $0.06, según indica el índice de precios al consumidor (IPC) de la Contraloría durante el 2017.
Aquiles Acevedo, presidente de la Asociación de Ganaderos (Anagan), explicó que el precio de la carne se compra al productor en canal en $4.05 el kilo del macho y $3.75 el de la hembra, cuando llegó a estar en $3.95 el de la hembra y $4.25 el kilo del macho.
De acuerdo con los ganaderos, no existe una causa justificada por la cual el precio al productor haya bajado.
De acuerdo con el IPC publicado por la Contraloría General, además del costo de la carne de res, también se registraron bajas en la carne de cerdo, en 6.7%, y del pollo, 4.5%.
Los consumidores son los más afectados, según los expertos. Mientras para el productor existe una baja considerable en el costo del producto, para el consumidor se mantiene estable o aumenta.
La misma queja se registra con el precio del combustible, ya que cuando baja internacionalmente, aquí se mantienen los precios o simplemente baja un par de centavos, pero cuando aumenta, se registran alzas importantes.
Economistas indican que en el mercado de Panamá hay oligopolio, es decir, que un par de comerciantes de grandes empresas son los que se benefician con la baja en costos, pero no lo transfieren al consumidor.
En lo que va del año, se han dado alzas en el precio del combustible, ajuste al salario mínimo, alza en la energía eléctrica para quienes consumen más de 300 kilovatios hora, lo que influye en el precio final de los productos y servicios.
Pedro Acosta, representante de los consumidores, indicó que en la cadena de comercialización son dos los afectados: los productores y los consumidores, ya que los intermediarios o comercializadores son los que se benefician con los bajos costos.
Indicó que es un negocio muy complicado el de la cría de ganado, y no se sabe exactamente cómo se distribuyen las ganancias.
Además que la cadena logística tiene efectos sobre el precio final, como la energía eléctrica y agua, entre otros.
Acosta afirmó que las autoridades generalmente no hacen nada porque o son parte del negocio, o lo conocen o han estado en la actividad y posteriormente seguirán en la misma.
"Esta es la ley del mercado, que es la libre oferta y demanda, y lo básico es la especulación", dijo.
Recomendó a los consumidores que cambien algunos hábitos de consumo o que sean más exigentes y que las autoridades funcionen de verdad para solucionar esta problemática.
La economista Maribel Gordón señaló que este es un mercado tremendamente especulativo, que hace que se encarezca el costo de vida, pero también es oligopólico en la cadena de distribución.
"Para la economista, la estructura oligopólica significa precios más altos en la medida en que un grupo reducido controla el proceso de distribución, se pone de acuerdo y determinan los precios", expresó.
Explicó que lo que han vivido productores y consumidores es que se incrementan los precios por causas temporales, pero cuando los mismos caen, nunca se reduce a los mismos los precios de bienes y servicios.
Creemos que ante un mercado imperfecto, como lo es la estructura oligopólica y ante la gran especulación que priva, el Estado tiene que intervenir, ya que las quejas y críticas de productores y consumidores así lo indican.
Sin embargo, explicó que tenemos un Estado que señala falacias en término de control de precios y las estructuras oligopólicas siguen imperando en el mercado, sin hacer nada.