El sector de la carne vacuna de Estados Unidos, temía este fin de semana sufrir nuevas pérdidas después de la confirmación de un segundo caso de vaca loca.
Taiwán, uno de los mercados más importantes de exportación, que se mostró reticente a reiniciar sus compras de carne estadounidense, después del primer caso en diciembre de 2003, anunció la suspensión de sus importaciones.
"La suspensión de importaciones de carne estadounidense entra en efecto inmediatamente", indicó el primer ministro Frank Hsieh.
Estados Unidos era el tercer mayor proveedor de carne de Taiwán, donde vendía 19.225 toneladas en 2003.