Economía

Productores de leche conformes con alza de arancel


Con gran complacencia han recibido los productores de leche la noticia sobre la decisión tomada por parte del gobierno nacional, de alzar los aranceles, porque aseguran que ahora se producirá mucha más leche, y el producto para la leche condensada volverá a salir de los hatos ganaderos de la campiña interiorana.
Maximino Cedeño, asesor de la ANAGAN de Los Santos, y ganadero de la región sostuvo que los industriales tienen que por primera vez ponerse la mano en el pecho y ver que el país esta decreciendo debido a que no hay una forma de que el ingreso del Producto Interno Bruto (PIB) del sector agropecuario, el sector privado del país crezca, y en ello influyen los intercambios comerciales. Dijo que esta medida va a proteger en alto grado las empresas como Nestlé, que es una de los mayores compradores de la leche en el país y protege además la industria nacional.
Pero sustentó que, "los que están en desacuerdo con el alza de los aranceles son los mercantilistas grandes que traían la leche importada para venderla en el país con los mismos precios o más alto de lo que nosotros podemos producir".
Mencionó que la producción de leche en esta zona es prácticamente una labor social pero una fuerte inyección económica para las provincias centrales, detallando que con el arancel del 161% que va a tener la leche condensada "tendremos la ventaja de producir más cantidad de leche y no se recortarán los 20 millones de litros que se habían recortado cuando bajaron los aranceles al 5% ".
"Ahora vamos a poder producir la leche condensada y la cuajada y las que se envasan en ciertas empresas que vienen de países subsidiados y que mantienen aranceles altos para nosotros ahora van a entrar con un 70%, lo que nos pone en competencia directa con ellos", puntualizó el ganadero.

La psicóloga María Victoria Valencia asegura que si el autismo es detectado en los 3 primeros años del niño se puede brindar la estimulación que puede mejorar en algo su condición.
Como el autismo es un trastorno general de desarrollo que afecta la motricidad, lenguaje, el aspecto afectivo, la interacción con otras personas y el desenvolvimiento del niño, se requiere de un equipo multidisciplinario para tratarlo.
Los psicólogos se encargan de modificar la conducta y de establecer el aprendizaje en las áreas cognitivas, conductual, afectiva y social. Los fonoaudiólogos y terapeutas del lenguaje se dedican a desarrollar la comunicación oral; los terapeutas físicos trabajan la parte motriz. De lo académico se encarga una tutora.
Valencia recomienda que el paciente autista reciba como mínimo 30 horas semanales de terapia, unas 6 horas diarias de lunes a viernes. Las sesiones de trabajo de 15 a 20 minutos se alternan con períodos de juego de 5 minutos para que los pequeños se sientan motivados por todo el trabajo que están haciendo. Durante este tiempo reciben terapia del lenguaje y terapia física, entre otras cosas.
En nuestro país existe una ley de inclusión que permite que los niños especiales estudien en colegios regulares, pero se les debe adecuar el curriculum según sus habilidades. Por ejemplo: si un niño no puede hablar, se le enseña todo por medio de tarjetas.
María Victoria trabaja con niños que saben leer, pero que no pueden hablar. Ellos identifican los objetos y arman palabras uniendo tarjetas de sílabas.
Utiliza PECS (Pictures Exchange Communication System) que es el sistema de tarjetas que se emplea con quienes no tienen un buen pronóstico vocal.

A los niños autistas se les enseña comandos receptivos, como: ¡Levántate!, ¡Aplaude!, ¡Sopla!, etc. Estos les ayudan a organizarse y a seguir instrucciones.
Valencia señala que a estos niños hay que darles estructuras, porque tienen su mente muy desorganizada. Al principio la enseñanza es mecanizada y robotizada, según el Condicionamiento Operante de Squinner, del condicionamiento clásico de estímulo- respuesta- consecuencia.
Estímulo es lo que se le pide (¡párate!), la respuesta es lo que hace el niño y la consecuencia es un refuerzo positivo o halago (un aplauso o ¡Bien hecho!). El refuerzo es muy importante para ellos, porque perciben que no hacen nada bien y que los demás están descontentos con ellos porque todo lo hacen mal. Además de los elogios, se utilizan como refuerzo un bocadillo, un juguete o su película favorita.
"Los padres se llenan de ansiedad porque su objetivo máximo es que sus niños hablen. Nosotros les decimos que no es tan importante el lenguaje oral, sino que puedan tener una vida funcional ", concluyó Valencia.
Para mayor información sobre autismo puede llamar a la Asociación Panameña de Padres y Amigos de Autistas al 264-5333 o a la psicóloga María Victoria Valencia al 277-6729.

 
“Tener un hijo o hija con autismo es un sacrificio muy grande”, nos confesó una madre a quien llamaremos María. Su niño, quien ahora tiene 6 años, nació perfecto. Se sentó y paró como cualquiera. Sin embargo, cuando estaba por cumplir los dos años notaron que hacía muchas pataletas y que siempre bajaba la mirada.
Al principio, ella y su esposo pensaron que se trataba de sordera. Eliminada esta posibilidad, decidieron consultar a una terapeuta del lenguaje, quien notó que algo andaba mal.
Fueron con varios médicos y todos le decían que no había de qué preocuparse. Buscando en Internet María decidió ir a Estados Unidos, donde se diagnosticó a su hijo con autismo. Su primera reacción fue ¿Por qué me pasó esto a mí?
Para ella fue muy duro saber que su primogénito varón estaba enfermo, se decía a sí misma que todos estaban equivocados y que no tenía nada malo que su hijo caminara de un lado a otro constantemente.
Afortunadamente, lejos de separarlos como pareja, el problema unió más a María y a su esposo. Pelean y su carga emocional y económica es muy fuerte, pero ver todo lo que ha progresado su hijo es muy gratificante. La madre nos cuenta con satisfacción que hoy, luego de tres años de tratamiento, su hijo habla y lee inglés y español y asiste a una escuela regular.
Lo que más le cuesta al pequeño es socializar con los demás. En casa su comportamiento es como el de cualquier niño de su edad. Sin embargo, le gustan los “talks show”, ama los libros y su VHS es sagrado, nadie más que él lo puede tocar. “Le fascina pelear, pero estamos tratando de quitárselo”, añadió.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América