Estimaciones
- Las autoridades apuestan a que el Instituto de Ganadería de Leche, que será instalado en Divisa, provincia de Herrera, logrará crear nuevas políticas que beneficien el aumento de la eficiencia del sector lechero en Panamá.
- “A través de este instituto lograremos los mejores resultados, ya que contaremos con los mejores técnicos para establecer esa buena genética que necesita nuestro hato ganadero y poder crecer hacia una política lechera mejor definida”, señaló Osorio.
- El Instituto de Ganadería de Leche, que está en fase de desarrollo de su estructura legal, incluirá la participación de organismos internacionales, entidades gubernamentales, empresas privadas, incluyendo tanto a productores como a propietarios de plantas de procesamientos y queserías. Se espera que desde sus instalaciones se dicten las políticas que rijan el sector lechero.
Lograr producir 100 millones de litros de leche más por año es el reto que enfrentan más de 350 productores lácteos de la región de Azuero, para poder sustituir las importaciones y brindarle al país los 300 millones de litros anuales que consume.
Para lograrlo, los ganaderos deben diversificar sus procesos y apostar por algunas nuevas tecnologías relacionadas al mejoramiento genético y sanidad animal, así como invertir en infraestructuras y equipos.
Y es que a juicio de los entendidos en la materia, propiciar y fomentar el desarrollo de la producción lechera del país va más allá de estrategias temporales. Es necesario, aseguran, manejar el tema desde una óptica integral en la que estén incluidos tanto productores como autoridades, y que el asunto sea visto como un engranaje de la seguridad alimentaria del país.
Los productores son de la opinión de que la importación de leche disminuirá en los próximos años, sobre todo por los altos precios que tiene la misma en el mercado internacional.
Producir un litro de leche cuesta 80 centavos de dólar, sin embargo, en Panamá el precio máximo pagado es 57 centavos de dólar, incluyendo las bonificaciones que se ofrecen por alta calidad y sanidad.
“Esta es la verdadera razón por la que van a empezar a disminuir las importaciones”, señaló Adriano Solís, presidente de la Asociación de Productores de Leche de Provincias Centrales. Si las importaciones decrecen, los productores lácteos panameños tendrían una excelente oportunidad de negocio: suplir la creciente demanda y asegurar que el producto se imponga en calidad y en precio.
Política integral
Las autoridades han determinado que son varios los aspectos que deben producirse para que esto suceda, entre ellos, lograr mejores rendimientos por animal, afianzar temas de administración de fincas y proyectos lecheros, y lograr que los productores tengan más acceso a planes de financiamiento bancario.
Este producto, a juicio de Solís, es uno de los que más futuro tiene, ya que cada día es más notable la brecha entre la cantidad de población y de tierra para producir.
Óscar Osorio, ministro de Desarrollo Agropecuario, es de la opinión de que Panamá debe avanzar hacia una política lechera mejor definida. Para ello, añade, es necesario que se marquen políticas sobre la producción de leche en las zonas bajas, en donde la estación seca es más prolongada y difícil.