Productores de maíz y porotos de San Andrés, distrito de Bugaba, acusan ser amenazados por las importaciones que en los últimos años se realizan de estos rubros, ya que las mismas provocan excedentes de la producción nacional.
Olmedo Lezcano, productor de granos básicos, dijo ayer que en este corregimiento, unos 150 pequeños y otros 20 medianos productores de maíz y poroto confrontan serios problemas para comercializar su producción en el mercado nacional, a pesar de que Panamá es deficitaria de estos granos.
Solo los productores de San Andrés tienen una existencia de 50 mil quintales de maíz, para los cuales no han encontrado mercado, mientras que al menos 10 mil qq de la pasada cosecha, se dejaron de vender en la provincia de Los Santos, dijo Lezcano.
Otra de las secuelas de la importación excesiva de estos granos básicos, es el hecho de que a pesar de que los nacionales son de mejor calidad que los importados, los precios que actualmente se ofrece a los productores nacionales son inferiores a los costos de producción de los mismos.
Se estima que producir un quintal de maíz cuesta actualmente unos B/.11.50, sin embargo a los productores se les llega a ofrecer por el mismo hasta B/.9.00. En cuanto al poroto, los productores reciben ofertas de B/.35.00 por qq, mientras que su costo de producción oscila entre los B/.47.00.
Lezcano dijo que en San Andrés y otras áreas de Chiriquí, existía desconcierto, ante la falta de mercados para sus productos, ya que muchos de los productores no tienen a corto plazo una alternativa económicamente rentable, para afrontar las necesidades básicas de sus familias y otras obligaciones.
Sobre estas inquietudes las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), sostienen que cada productor debe producir en base al mercado que tengan para su cosecha, y de ser posible contratar su producción antes de sembrarla.
La reconversión hacia cultivos que tengan más posibilidades de competir tanto en el mercado local como en el foráneo, es otra de las alternativas que se le presentan al productor nacional frente a la apertura de mercados, que conlleva la globalización de la economía, sin embargo muchos productores, por razones varias, no están en condiciones de afrontar este proceso.