Morir sin deudas. El Instituto de Seguro Agropecuario (ISA) pretende mediante un novedoso plan que los productores, al morir, dejen un dinero para pagar sus gastos funerarios y el saldo de la deuda.
Conocido como el "Seguro de vida rural", el plan cubre hasta un monto de 50 mil dólares de la deuda, mediante una prima anual de 3 dólares hasta 34.80 dólares.
Igualmente, cuando el productor pasa a mejor vida, el ISA le gira la suma de mil dólares a la familia para los gastos funerarios.
Se hace la observación de que este seguro "no cubre los suicidios, ni las muertes producto de haber participado en corridas de toros, eventos de lazo, hierra, ni en actos vandálicos".
Roberto Jiménez, gerente general del ISA, manifestó que con este proyecto se busca que los familiares de los productores que fallezcan tengan un dinero para hacerle frente a sus compromisos crediticios.
Este seguro, reiteraron los directivos del ISA, trata de reducir el impacto económico inmediato y a mediano plazo que produce la muerte en quienes dependen de la persona que tomó el seguro, principalmente la esposa y los hijos pequeños o adolescentes.
Se explicó que las primas se establecerán dependiendo del tipo de cultivo y de la edad del productor (ver cuadro).
Para que el productor y su familia puedan beneficiarse, debe tener menos de 65 años, aunque el seguro será válido hasta los 70 años.
Por ejemplo, si el productor le debe al banco la suma de 30 mil dólares y tiene su seguro, al morir el ISA cancela el monto de la deuda, dejando libre las propiedades que puso en garantía.
Así mismo, le entrega mil dólares a la familia para pagar los gastos funerarios que pueden llegar hasta los 1, 300 dólares.
Por lo general, en el interior del país, donde se concentra la mayoría de los productores, un entierro tiene un costo superior a los mil dólares.