Cultivos
- 70 hectáreas de guayaba taiwanesa se contabilizan entre las áreas que la cultivan.
- 85 centavos es el precio que reciben los productores por la libra de la guayaba.
La aspiración de un grupo de productores de frutas exóticas (como la guayaba, guinda, carambola, pitahaya) de conquistar mercados internacionales se ha visto frenada por una pequeña mosca que se introduce en la pulpa del fruto, se alimenta de ella y causa su maduración temprana.
Otros factores como mejorar las técnicas de cultivo y obtener cosechas más abundantes, a través de la incorporación de más hectáreas destinadas a esta actividad, también ha incidido en que los productores no vean cristalizados los sueños de exportar a mercados como Canadá, Europa y el Caribe.

El cultivo de frutas exóticas es impulsado por la misión de Taiwán desde el año 2000 y que de la mano del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) han motivado a un grupo de productores para que se dediquen a este tipo de cultivo que tiene gran demanda en los mercados local e internacional, por lo que la apuesta es que su comercialización será fuente de más divisas para la economía.
Combina la profesión
Eduardo Ortega es un médico oncólogo que por muchos años estuvo concentrado casi en forma exclusiva al cuidado de pacientes con cáncer.
Un día pensó que debía tener una actividad extra que lo relajara del cotidiano estrés de las labores médicas y supo que la región en donde tenía una finca era apta para el cultivo de la guayaba taiwanesa, una variedad introducida al país por los impulsores del cultivo de frutas exóticas.
Fue así que algo que inició como un se convirtió en una actividad en la que pone todo su empeño y hoy día en su finca “El Guayabal”, ubicada en la provincia de Los Santos, ha destinado una cuantiosa inversión para producir y comercializar la cosecha.
Ortega considera que en poco tiempo las grandes guayabas que produce su finca también serán saboreadas más allá de las fronteras panameñas.
Monitoreos
Según los monitereos realizados por la dirección de Sanidad Vegetal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, solo Azuero ha sido declarado libre de la mosca de la fruta o mosca del Mediterráneo.
Aunque a la fecha los productores de estas especies están a la espera de poder concretar todos los requerimientos que se exigen en mercados internacionales y así lograr que no solo la guayaba taiwanesa, sino todas las demás frutas exóticas lleguen a los consumidores de países como Canadá, en donde se sabe tiene buena demanda.
Precisamente el mercado canadiense es uno de los que ha mostrado interés por adquirir productos cultivados en Panamá en general y frutas exóticas en particular. Panamá y Canadá cerraron las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio (TLC), que entró en vigor el pasado 1 de abril, y entre los productos que lograrían posicionarse y tener demanda por parte de los consumidores canadienses están las frutas.
Por ello el Mida trabaja en el control de la plaga. En el 2012 destinó 1.9 millones de dólares como inversión para controlar la plaga.
El dinero se destinó para la construcción de tres nuevos puestos de cuarentena, de los cuales dos se ubican en Ocú y Santa María, en Herrera, y un tercero en la comunidad de Atalaya, provincia de Veraguas.
Logro
Para los productores como Ortega, comercializar en el extranjero su cosecha sería un logro importante, ya que actualmente las frutas solo se comercializan en supermercados de la localidad.
Victoriano Mejía, director de Servicios Agropecuarios del Mida Región 5 -que comprende el área de Capira-, indicó que luego de trece años de que la Misión de Taiwán trajo el proyecto a Panamá y a dos de que el plan está en manos del Mida, los avances son visibles, gracias a que se realizan las gestiones pertinentes para que los productos ingresen a nuevos mercados.
Mejía explicó que otro de los retos que enfrentan es lograr una mejor calidad en la cosecha. Por el momento, indicó, los técnicos brindan el asesoramiento a los productores que se dedican a estos cultivos, con capacitaciones constantes.
Además, continúan realizando pruebas en las parcelas demostrativas, que se ubican en las instalaciones del Mida Región 5, con la finalidad de que se obtengan cosechas más abundantes.
Según informaciones proporcionadas por el Mida, la guayaba taiwanesa es el cultivo que ha tomado más fuerza desde que se inició el proyecto, tanto así que desde Arraiján hasta la región de Azuero se contabilizan unas 70 hectáreas sembradas de la fruta, distribuidas entre productores de Ollas Arriba de Capira, San Carlos, Chame y Azuero.
Sin embargo, en el caso de las otras frutas como las carambolas, guindas y pitahayas, estos cultivos se realiza en alrededor de una hectárea y media cada uno, efectuado por pequeños y medianos productores.