La industria láctea y los productos cultivados en las tierras altas de la provincia de Chiriquí se encuentran entre los principales afectados del pasado cierre de la vía Interamericana.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kieswetter, manifestó su satisfacción al reabrirse la vía Chiriquí-Panamá ya que, a raíz del cierre de 24 horas en el área de San Félix, hubo pérdidas por más de un millón de dólares en productos perecederos.
Virgilio Saldaña, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, dijo que los comerciantes no pudieron llevar sus cargas al Mercado de Abastos y hoy lunes llegaron tarde.
“En un día no se pudo vender, pero no se puede hablar de pérdidas económicas grandes”, sostuvo.
Frank Tedman, gerente de Operaciones de la compañía Estrella Azul, señaló que estuvieron cerca de ser afectados con la medida. “Estuvimos un día sin recibir leche, así que nos estamos poniendo al día en las operaciones”.
“Si se hubiese extendido el cierre habría ocasionado un desabastecimiento de productos lácteos, ya que los silos de Chiriquí estaban casi vacíos ”, comentó.
En el caso de la cadena de supermercados Grupo Rey, tres de sus camiones refrigerados quedaron atrapados en la protesta. “Como había la amenaza del cierre fueron abastecidos con suficiente combustible para no tener que parar la refrigeración y evitar afectaciones”, expresó su vocera Marta Alvarado.