Tod señaló que esta decisión de emergencia se tomará en una reunión que servirá para confirmar las medidas adoptadas por las autoridades británicas tras la identificación del virus de la fiebre aftosa en una granja de Surrey (sur de Inglaterra).
La prohibición de exportación de carne y productos lácteos se limitará al área donde se ha detectado el brote, explicó el portavoz, que precisó que ninguna de las acciones acordadas afectará a Irlanda del norte.
Las autoridades británicas están aplicando todas las medidas previstas en la legislación europea para estos casos.
La legislación europea establece una zona de protección de tres kilómetros de radio y otra de vigilancia de 10 kilómetros alrededor de la granja.
Se ha impuesto una prohibición al movimiento de los rumiantes y cerdos en todo el país, salvo que tengan una autorización. La no exportación de carne y productos lácteos se limitará al área.