Commercial University Ltd. en Nueva Delhi, que otorga títulos en comercio, es uno de los centenares de institutos superiores privados que tratan de llenar un vacío educativo en tanto el crecimiento en India genera una clase media ansiosa por ver que sus hijos sean exitosos.
La entidad no tiene un predio, ni tampoco títulos reconocidos por el Estado. Commercial University, instalada en un edificio de correos entre la capital y las calles desparramadas de la ciudad vieja, es una entre más de una docena de instituciones que han sido tachadas de “falsas” en un alerta de un sitio web de la Comisión Grants de la Universidad, que regula las universidades en India.
Los títulos falsos son un síntoma de la crisis en la educación superior que impulsó al primer ministro Manmohan Singh a prometer mil nuevas universidades y a contratar a S. Ramadorai, exresponsable de Tata Consultancy Services Ltd., para actualizar el sistema.
No preparar a los estudiantes para las nuevas industrias de India corre el riesgo de arruinar la mayor ventaja competitiva del país –la población más joven de las 10 primeras economías del mundo- y ha forzado a las empresas encabezadas por Infosys Ltd. a construir sus propios colegios universitarios.
“Existe la necesidad de cerrar la brecha entre lo que se necesita para llevar a cabo la tarea y adónde lleva el sistema educativo a los estudiantes”, dijo Srikantan “Tan” Moorthy, responsable de educación e investigación en Infosys, la segunda empresa de software más grande del país. “Por nuestra propia experiencia, cerrar esa brecha requiere cierto esfuerzo”.
Singh, Moorthy y universidades extranjeras que quieren construir entidades en India se están quedando sin tiempo. India necesita sumar 340 millones de trabajadores calificados en la próxima década si el país quiere elevar el crecimiento económico hasta 10%, dijo el primer ministro.
“Existe una brecha significativa entre esa necesidad y la oferta que limitará el crecimiento económico”.