La Torre Financiera que construirá el Gobierno en los antiguos terrenos de la embajada estadounidense en la avenida Balboa, a un coste no precisado aún, permitirá ahorrar parte de los casi $40 millones que el Estado paga anualmente en alquileres.
La edificación albergará al menos siete instituciones gubernamentales, entidades privadas y atractivos turísticos, indicó a la prensa el ministro panameño de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino.
El anuncio marca el fin, por ahora, al debate existente en los últimos años sobre el uso que se le daría a los más de 4,800 metros cuadrados sobre los que la potencia mundial levantó su legación diplomática el siglo pasado.
De acuerdo con Vallarino, los detalles sobre el proyecto se divulgarán a finales de enero próximo.
La Casa Matriz del Banco Nacional de Panamá, la Superintendencia de Bancos, la Superintendencia de Seguros, la Comisión Nacional de Valores, la Autoridad de Turismo de Panamá, la Secretaría de Energía y la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos son las primeras entidades listadas para mudarse al nuevo edificio.
Vallarino apuntó que con este edificio propio, el Gobierno se ahorraría parte de los casi $40 millones anuales que paga el sector público en arrendamiento, incluyendo a muchas de esas dependencias.
Con respecto al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dijo que están evaluando si instalan dichas oficinas en la torre o dentro del complejo de la Ciudad Gubernamental que se proyecta construir en Curundú. Dependerá en parte del área que se decida destinar a la venta o alquiler al sector privado en el nuevo edificio.
Por lo menos un tercio del espacio será vendido al sector privado, con el fin de que la ganancia obtenida de la venta sirva para amortizar el costo de las instalaciones que utilizará el sector público, apuntó el rector de la economía nacional.
Para Vallarino, la Torre Financiera también se convertirá en un centro de atracción turística, ya que en su cúspide se instalará un mirador de acceso público que estará rodeado por otros atractivos.
“La edificación será iluminada prominentemente en la noche y podrá ser vista desde muy lejos por las embarcaciones que navegan hacia la entrada del Canal de Panamá”, según la fuente.
También dijo que la estructura armonizará perfectamente con las edificaciones que se adelantan en la Cinta Costera, y por sí sola atraerá público, ya que se contempla la renovación de las áreas verdes ubicadas frente al Hospital Santo Tomás.
El ministro recordó que el edificio principal del hospital estatal está desocupado y que el mismo podría convertirse en la sede de un museo o de un centro cultural, precisamente lo que se sugería desde un sector de la sociedad como destino final de la antigua embajada estadounidense, que estuvo allí durante 69 años, desde 1938 hasta 2007.