El presidente de Turquía, Abdullah Gl, prometió ayer a su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, que Ankara "se mostrará flexible" en relación con los altos aranceles que gravan la importación del banano de Ecuador.
G l hizo esta declaración en una rueda de prensa conjunta tras reunirse con Correa en su residencia en Ankara, donde el presidente del país andino está de visita oficial.
Las tasas aduaneras, que con un 140 por ciento suponen unas de las más altas del mundo, no pretenden dañar las exportaciones ecuatorianas sino procurar ingresos fiscales para Turquía, aseguró G l, quien subrayó que, de hecho, "el 90 por ciento de los bananos que importa Turquía vienen de Ecuador".
Los cuatro acuerdos firmados entre los ministros de Exteriores de ambos países, Ricardo Patiño y Ahmet Davutoglu, respectivamente, se refieren a un marco de cooperación, al medio ambiente, a la cooperación en turismo y a relaciones educativas y culturales, precisó Gl, pero sin decisiones en asuntos aduaneros.
Pese a ello, reiteró que el objetivo común es aumentar el comercio bilateral, ahora de 150 millones de dólares anuales, demasiado poco en opinión de Gl.
Para lograrlo se negociará la posibilidad de reducir los aranceles.