Cuando escuchamos hablar de cultura, pensamos en costumbres, tradiciones, pintura, literatura o arte moderno. Sin embargo, este término abarca mucho más que eso.
En la última década se ha introducido el término de empresas culturales, ya que hay muchas entidades que se deben a la cultura.
Reinier Rodríguez, director del Instituto Nacional de Cultura, señaló que la cultura no es creadora de gastos sino de oportunidades, ya que es una fuente para generar ingresos.
Un ejemplo de este tipo de empresas son las galerías de arte, que constituyen un espacio en donde se generan y se promueven divisas a través de la cultura.
Las empresas culturales tienen una visión comercial de este tipo de bienes, que tradicionalmente no son explotados económica o comercialmente.
Por esta razón el INAC está promoviendo una amplia visión de la gestión cultural para lograr mayores beneficios, tanto económicos como atractivos turísticos.
Rodríguez destacó la importancia de las artesanías, las cuales, merecen tener los estándares de calidad y niveles de conservación folklórica, ya que incluso éstas pueden ser exportadas.
El INAC, en conjunto con el ministerio de Comercio e Industrias(MICI), el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), y la Fundación ACDE, crearon un comité destinado a la promoción artesanal.
A través de este comité, se pretenden desarrollar líneas de acción para la promoción internacional de artesanías y su distribución en sitios turísticos, fomentando la creación de empresas culturales y por ende mayores ingresos para el país.