En medio de la comunidad de Sajalices, en Chame, se levanta un emprendimiento de 12 personas que obtienen recursos económicos y a la vez cuidan al medioambiente, por medio de la fabricación y venta de carbón ecológico.
No son científicos o estudiantes en fase de experimentación, son moradores del sector, reunidos en el grupo Defensores Unidos del Manglar de Sajalices (DEUMSA), los que recibieron capacitación y apoyo económico para elaborar carbón, sin afectar excesivamente el medioambiente, y también están involucrados en emprendimientos como la elaboración de la miel.
Así lo contó Mara Barría, activista del grupo DEUMSA, quien añadió que al inicio se involucraron 21 personas, pero al final se iban retirando por resultar la idea bastante novedosa.
“Nos decían que estábamos locos, pero hemos demostrado que con la organización grupal podemos conseguir muchas cosas”, explicó Barría, al contar su experiencia en medio de un foro dedicado al mes de los océanos (septiembre), que se realizó la semana pasada en el Smithsonian.
Para arrancar la fabricación del carbón ecológico, que entre otras razones se diferencia del carbón tradicional en que sus usuarios reforestan el medioambiente del que obtienen la materia prima, DEUMSA recibió apoyo económico del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) de la Organización de las Naciones Unidas.
Hoy el grupo se propone, con ayuda del PPD, realizar más carbón ecológico pero con hornos subterráneos, una técnica japonesa que requeriría una inversión de $1,800 para hacer una estructura experimental de tamaño grande, desglosó Barría, que adelantó que igualmente trabajan en un apiario con una inversión de $2,000.
“Estas inversiones a pequeña escala generan entrenamiento e infraestructura para que podamos trabajar el manglar y a la vez conservarlo”, concluyó Barría.