La Comisión Europea propuso ayer acabar con los vehículos convencionales de gasolina y diesel en las ciudades en 2050, como parte de un plan para hacer más competitivo y menos contaminante el sector de los transportes.
"Podemos acabar con la dependencia del petróleo que tiene el transporte sin sacrificar su eficiencia y comprometer la movilidad", señaló el comisario europeo de Transporte, Siim Kallas, al presentar hoy una nueva estrategia de la CE para 2050.
Bruselas se marca también como objetivo para las próximas cuatro décadas reducir un 40 % las emisiones del transporte marítimo, lograr que un 40 % del combustible que se utilice en la aviación sea bajo en de dióxido de carbono (CO2) y que la mitad de los desplazamientos de media distancia pasen de la carretera al tren.