La Comisión Europea (CE) propuso ayer crear una autoridad y un fondo único para liquidar los bancos en dificultades, con el objetivo de coordinar directamente desde Bruselas los procesos de bancarrota y evitar que se tenga que recurrir a dinero público.
El proyecto de reglamento, que cubre a los 6,000 bancos de la zona del euro y los de aquellos otros países europeos que deseen unirse al sistema, establece un papel preeminente para la CE, que tendrá la última palabra a la hora de decidir si hay que dejar caer una entidad o no. El mecanismo único será "la piedra angular de la unión bancaria" en la zona del euro, dijo el comisario europeo de Mercado Interior, Michael Barnier, durante la presentación de la propuesta.